Deja tu ego en la puerta del gimnasio

Existe algo muy poderoso en nuestro interior que nos hace querer destacar, que nos vean, gustar a los demás.

En estos días en que las redes sociales están a la orden del día, nos gusta subir fotos a facebook, instagram para que todo el mundo nos vea lo felices y estupenda que es nuestra vida. Decir que no hay que creerse ni la mitad de lo que puedes ver en las redes sociales, al final casi todo es POSTUREO. No dijo que sea malo, para nada, cada uno puede hacer lo que quiera mientras no moleste a lo demás, eso es libertad, pero lo que quiero decir es que hay que saber dónde está el límite de algo bonito, llamativo, original contra lo feo, burdo, grotesco, exagerado, ARTIFICAL.

Quién no se ha mirado en un escaparate al pasear por la calle, en el reflejo de un cristal… TODOS, unos más otros menos, pero lo hacemos todos, por lo que os comento, nos gusta estar bien, vernos bien, gustarnos y gustar a lo demás. Es muy importante que todo lo que hagamos sea por nosotros, no por los demás, ok? Cualquier cosa que emprendamos en nuestra vida debe ser porque nosotros queremos, porque nos apetece, nos llena, nunca porque si hago esto o lo otro me verán diferente, me respetarán… BOBADAS¡¡¡.

Y por supuesto, todo esto hace referencia al título del post, «Deja tu ego en la puerta del gimnasio», algo que muchas, muchas veces no se hace y nos perjudica de muchas maneras.

Cuando vas al gimnasio, debes ir con las ideas claras de lo que vas a hacer ese día, cual es tu rutina de entrenamiento, el tiempo del que dispones… debes cumplir con disciplina si queremos ver resultados, hacer todo de forma correcta, estricta. ¿Porqué recalco ser estrictos y hacer los ejercicios de forma correcta? muy sencillo, primero porque es la única forma de progresar, segundo porque evitamos lesionarnos y tercero porque si no lo haces estarás siendo arrastrado al lado oscuro, tu ego se está apoderando de ti.

El ego, importante en nuestro carácter, personalidad, forma de ser… pero causante muchas veces de meter la pata, de hacer tonterías y perder los papeles. Pero realmente ¿qué es el ego?, según el diccionario es «la valoración excesiva de uno mismo».  Ahora sabemos que nuestro ego, muchas veces nos impide reconocer nuestros errores y equivocarnos otra vez.

Dicho esto, ya sabemos que hay que andarse con mucho ojito, porque nuestro ego nos hace más mal que bien y si lo aplicamos a nuestra rutina de entrenamiento en el gym, la cosa puede ser bastante contraproducente, me explico. Cuando vas a realizar un esfuerzo físico en este caso en el gimnasio, donde puedes hacer cardio, pesas, estiramientos… todo bien realizado no debería acarrearnos nada negativo, al contrario. Muchas veces y sobre todo en el mundo del gym, tener cabeza es muy, muy importante para no caer rendidos a nuestro querido e inseparable ego.

Seguro que más de una vez, habréis visto el típico grupito de «guays» del gym, ¿verdad?, ya os han venido a la cabeza el grupo en cuestión, seguro que sí, ¡jejeje!, ahora bien, ese grupito seguro que se pasa más tiempo de charla y mirándose al espejo que haciendo realmente algo productivo, pero lo que si hacen y muy bien son sus «competiciones de machotes», si, a ver quién levanta más kilos, quién hace más press, etc… simplemente a ver quién tiene el ego más grande. Muy patético la verdad.

Ahí es donde empieza el terreno peligroso, es muy sencillo, si haces un ejercicio de forma correcta y estricta notarás que tus músculos te queman, que llegas más a las fibras y la congestión será brutal. Pero si haces los ejercicios de forma incorrecta dejándote llevar por tu ego, con impulsos, con excesivo peso, es cuando aparecen las lesiones y lógicamente no hay progreso.

Si empiezas a ir al gimnasio para demostrar que eres el más fuerte, el que más kilos mueve, el más poderoso del gym, simplemente estarás consiguiendo tres cosas:

1ª- Perderás tu tiempo ya que no vas a progresar.

2ª-Corres el riesgo de lesionarte.

3º-Serás el payaso del gimnasio, todo lo contrario de lo que tu quieres.

Hay que pensar con cabeza, no quieras acabar antes, ser el más rápido, el más fuerte, el más, el más… sólo son tonterias de gente inmadura e insegura que necesita el visto bueno de la gente, pero el efecto es el contrario tanto a nivel social como físico.

Cuando se va al gimnasio hay que tener siempre mucho cuidado, ya que estamos trabajando con materiales pesados, de muchos kilos, que en el mejor de los casos te cae una mancuerna de 3 kilos al pie y te puede hacer una pequeña avería. Es todo sentido común, no se puede hacer un press de banca con un peso que excede tu límite porque se te puede caer encima y puedes matarte, simplemente para intentar impresionar a la gente del gym, que además, te lo aseguro, no te estarán haciendo ni caso, y si lo hacen, pensarán que eres un flipado.

Cuando vayas al fallo o uses exceso de peso ayúdate de un compañero, con eso consigues dos cosas, forzarte a tope y sacar esas dos últimas repeticiones que marcan la diferencia y evitar un incidente.

«La única manera de progresar

es darlo todo en cada entrenamiento,

enfocarte en tu objetivo

y mucha motivación».

No te importe si los demás mueven más peso que tú, que realicen más series, que estén más fuertes,… no importa nada de eso de verdad, lo único que importa es TU OBJETIVO, así de simple y así de sencillo.

El resto de gente no importa, sólo importas tu, ¿ok?, ya sabes que cada uno hace las cosas por un motivo, cuando ves que un compañero de gym hace un press de banca por ejemplo con 120kilos, ¿porqué vas a querer tu hacer lo mismo?, ¿tienes el mismo objetivo?, ¿estás en su misma fase de entrenamientos?… entonces…¡no lo hagas!. Cada uno hace lo que tiene que hacer, bien sea porque su entrenador le ha indicado que realice ese press con 120kilos, o bien porque es el flipado de turno, en cualquier caso tu no estás en esa guerra, y deberás ceñirte a tu entrenamiento nada más.

Ya sé que ver a los demás que ya están fuertes o que levantan muchos kilos hace que nos entren prisas, que nuestro ego nos grite que probemos a ver si podemos mover esos kilos, ¡ni caso por favor!, piensa con cabeza.

Te voy a poner un ejemplo propio, cuando voy al gimnasio me pongo mis cascos con música a tope motivadora y empiezo a calentar durante 10 minutos mínimo, creo que soy el único que calienta antes de ponerse a levantar peso, el resto entra por la puerta y se pone directamente por ejemplo, a realizar un curl de bíceps con mancuernas de ¡25kilos!, la leche, me duelen los músculos nada más verles, eso es ego, entrar más chulo que nadie al gym y empezar a tope, así sólo te puedes lesionar.

Después de calentar bien, me dispongo a seguir mi rutina de entrenamientos, si tengo que hacer curl de bíceps con mancuernas de 15 kilos, pues los hago, no me importa en absoluto si el de alado está moviendo 25 kilos con cada mano, me la suda totalmente, como digo siempre, yo tengo un objetivo, un plan, el resto me dan igual.

Continúo mi entrenamiento moviendo generalmente menos kilos que muchos de los que van al gimnasio que no están ni la mitad de fuertes que yo, pero no importa, realmente puedo mover muchos más kilos que ellos sin duda, pero ¿para qué me voy a poner de «machito» a demostrarles quién es el más fuerte?, yo realizo los ejercicios de forma muy estricta y controlando mucho su ejecución por lo que los pesos que muevo van acordes a ello.

Cuando se da el caso que muevo muchos kilos, porque mi plan de entrenamiento así lo indica, siempre hay alguno que te observa, puede que piense, «mira el flipado ese», pero lo que no falla, es que después de dejar el ejercicio (que conste que siempre hay que dejar las máquinas sin peso y las mancuernas en su sitio), siempre va alguno a ver si puede mover esos kilos, y cuando lo intenta y ve que ni moverlo, se hace el distraido y se larga disimuladamente, ¡jajaja!. Todo lleva su tiempo, vamos pasito a pasito.

Maldito ego, ¿verdad? jajaaa!, al final, somos nosotros quienes lo controlamos no te olvides, nosotros somos los que hacemos lo imposible para aparentar, llamar la atención, así que si quieres progresar, no lesionarte y disfrutar entrenando, ya sabes…

No hay excusas… DEJA TU EGO EN LA PUERTA DEL GIMNASIO.

 

Por |2019-04-03T07:30:57+00:00marzo 29th, 2019|Entrenamientos, Estilo de vida|Sin comentarios

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